Halitosis

by Laura Manonelles 27/01/2013

La halitosis es un signo típico causado por el mal aliento u desagradable olor bucal. Crónicamente esta provocado por una serie de bacterias que afecta al 25% de la sociedad actual.

Tiene una gran prevalencia en la población en general. Se calcula que más del 50% de las personas la padecen en algún momento de su vida. Es muy frecuente padecer halitosis al despertar por la mañana, después de varias horas de sueño, cuando las estructuras de la boca han estado en reposo y la producción salival ha sido escasa (hiposialia). Es más frecuente en personas que superan los 50 años de edad.

Etiología de la halitosis

La halitosis puede deberse a múltiples causas, como pueden ser:

  • Deficiente higiene oral. A menudo el olor que se aprecia es similar al podrido y puede deberse a caries dental, a enfermedades periodontales o a sinusitis.
  • Diabetes mellitus. El olor afrutado es característico en pacientes que padecen esta patología.
  • Fallo renal. El olor a orina en el aliento es un signo característico de esta enfermedad.
  • Gastritis crónica.
  • Hernia de hiato.
  • Fármacos. Sobre todo los que provocan hiposialia y/o xerostomía. Algunos de ellos son los antidepresivos, los antihistamínicos,…
  • Cáncer de pulmón, infecciones y/o enfermedades pulmonares, disfunción hepática…

Normalmente, el mal olor de la boca o halitosis deriva de la descomposición bacteriana de restos alimenticios que se pueden hallar entre los dientes, de la saliva, de las células de la mucosa oral o de sangre; que producen sustancias volátiles como ácidos grasos simples, como el ácido butírico, ácido valérico y compuestos de sulfuraados derivados de las proteínas como la putrescina y cadaverina. Resultado a esta producción de sustancias, más del 85-90% de las haltosis tienen su origen en la cavidad oral y cuando no existe patología alguna, suele ser por una mala higiene oral.

Problemática social

En un mundo como el actual imperando por la estética, la halitosis produce una preocupación más que importante y una disminución de la calidad de vida para las personas que la padecen, aunque es un problema que sufre un gran número de la población mundial.

El mal aliento suele ser insoportable para todos menos para quien lo padece. La explicación a este hecho radica en que las células nasales capaces de detectar el olor acaban por no responder al constante flujo de efluvios pestilentes.

Hay que tener muy en cuenta este signo ya que podría ser el indicador de una patología más severa.

Tratamiento frente la halitosis

La gastritis crónica es la causa más habitual de la halitosis, el tratamiento de esta alivia o cura la halitosis.

El tratamiento de la halitosis no resultante de las patologías anteriormente mencionadas tiene distintas fases consecutivas que pretenden corregir las causar orgánicas. Estas fases son:

  • Realizar una revisión buco-dental para valorar el estado de las piezas dentales, si presentan caries o no, y el estado de las encías y de los tejidos bucales. Es conveniente realizar una higiene cada 6-12 meses para eliminar el sarro y la placa bacteriana, además de extraer las piezas dentales en mal estado y con imposibilidad de rehabilitar u tratar.
  • Adquirir hábitos de buena higiene bucodental. Utilizar hilo o cinta dental para eliminar los restos de comida entre los dientes (zona interproximal o interdental). Realizar un cepillado dental tres veces al día durante tres minutos, después de cada comida principalmente y sobretodo antes de acostarse, ya que durante el sueño disminuye el flujo salival.
  • Cepillado de los tejidos internos de la boca, como son las caras internas de las mejillas y la lengua (se puede utilizar un limpiador o rascador de lebgua).
  • Utilizar un colutorio antiséptico tras el cepillado. Estos nunca sustituyen el cepillado dental y cabe recordar que su eficacia es transitoria.
  • Evitar el tabaco, el alcohol, el café y alimentos de intenso sabor u olor como el ajo, que potencian la halitosis.
  • Ingesta abundante de agua. Se recomienda beber entre uno y dos litros de agua al día para favorecer la producción salival.
  • Masticar chicles sin azúcar entre las comidas. Los que contienen xilitol tienen un efecto bacteriostático debido a su poder de neutralización de los ácidos y evitan la formación de la placa dental.
  • Si la halitosis es causada por xerostomía, utilizar productos como dentífricos y colutorios específicos para favorecer la salivación.
  • Realizar controles médicos para descartar patologías posibles.

 

Fuentes

Bosy A, Oral malodor: philosophical and practical aspects. J Can Dent Assoc. 1997 Mar; 63(3):196–201


Categorías: Patologías bucales | Patologías dentales
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