Aumento de hueso en cirugía oral e implantología: La elevación de seno maxilar

by Laura Manonelles 04/12/2012

Introducción

La elevación del seno maxilar es una técnica quirúrgica que permite el aumento de hueso en la arcada superior, con el objetivo de obtener una base ósea adecuada en la que poder colocar implantes osteointegrados, en aquellos casos en que la anatomía o la consistencia del hueso no lo permite. Para ello, como parte de la planificación terapéutica, en primer lugar debe realizarse un diagnóstico individualizado preciso.

A continuación, la primera imagen describe la relación del seno maxilar del primer cuadrante con las piezas dentales. En la segunda imagen apreciamos la disposición de los senos maxilares respecto a la anatomía facial.

Diagnosis y factores de estudio

El diagnóstico se realizará mediante una exploración bucodental intraoral y extraoral, una anamnesis y un estudio radiológico del paciente.

Hay que tener en cuenta ciertos hábitos, medicaciones o enfermedades del paciente a la hora de realizar esta práctica quirúrgica, ya que estos pueden interferir en su éxito. Ejemplos son:

  • El tabaquismo: Este es una de las causas frecuentes de la pérdida de las piezas dentales prematuramente. No es aconsejable, en la medida de lo posible, el empleo de substitutivos óseos (injertos de hueso), ya que la vascularización reducida debido al consumo de tabaco, suele derivar con frecuencia en complicaciones durante la cicatrización y, en consecuencia, en pérdidas en las áreas aumentadas. El tabaquismo no es una contraindicación para el aumento de hueso, pero los pacientes deben conocer el elevado riesgo de aparición de complicaciones.
  • Diabetes: Los pacientes afectados están expuestos a un mayor riesgos de alteraciones en la cicatrización después del procedimiento de aumento de hueso o inserción de implantes. No obstante, no están contraindicados dichos procedimientos si son perfectamente controlados antes y después de la intervención quirúrgica.
  • Enfermedades cardiovasculares: Siempre que estas estén perfectamente controladas no existen peligros para la intervención quirúrgica de aumento de hueso. No obstante, se deberá hacer un control del paciente después de la cirugía.
  • Tratamientos con biofosfonatos: Estos compuestos químicos, se administran en pacientes con problemas de osteoporosis y artrosis aguda. En estos pacientes, se requiere de un diagnóstico extremadamente cuidadoso así como la preferencia de injertos óseos autólogos (del mismo paciente).

El estudio radiológico es de gran importancia. Este se compone habitualmente de:

  • La ortopantomografía: Mediante esta se permite determinar el perfil óseo vertical del paciente. Se trata de una panorámica bidimensional que sirve para localizar las estructuras anatómicas a proteger (nervio alveolar superior, lecho de la cavidad maxilar y nariz, margen del maxilar inferior y dientes existentes).
  • La tomografía computarizada o TC: Los métodos de reproducción tridimensional de la imagen sirve para que el odontólogo pueda realizar un diagnóstico métrico espacial correcto y sin distorsiones. Permite una planificación fiable incluyendo las estructuras anatómicas.

En pacientes con tabaquismo, diabetes y osteoporosis, la fiabilidad del tratamiento dependerá en gran medida de la disponibilidad del paciente.

Pauta general postoperatoria

Después de la intervención el paciente deberá seguir:

  • Tratamiento médico:
  • Antibioticoterapia (durante un plazo de tiempo comprendido de 7 a 10 días).
  • Antinflamatorios (durante 5 – 10 días).
  • Analgesia.
  • Antiséptico tópico.
  • Protector gástrico.

Hábitos postopertaorios:

  • Aplicación de frío externo, al menos, las siguientes seis horas posteriores a la operación o intervención.
  • Evitar cambios de presión durante los días posteriores al aumento de hueso o elevación de seno. Ejemplos son: viajes en avión, submarinismo o bucear, estar en alta altitud, etc.
  • Evitar posturas en que la cabeza permanece por debajo del tronco corporal.
  • Evitar estornudos, succión, enjuagarse enérgicamente, etc.
  • A las 24 horas de la intervención quirúrgica, el paciente deberá cepillar mediante un cepillo suave o postquirúrgico la zona operada, manteniéndola limpia y lo más séptica posible.
  • Adoptar una dieta alimenticia blanda.

Las complicaciones postquirúrgicas más recurrentes son la aparición de hematoma y/o inflamación (flemón). En el primer caso, controlaremos la presión arterial y se corregirá si procede y, se administrarán corticoides y antibióticos manteniendo un control. En el segundo caso, este es un fenómeno normal que se produce como consecuencia de la intervención; es un edema producido por la extravasación durante la intervención, que es blando al tacto. Estos procesos no están en absoluto relacionados con el éxito o el fracaso de la intervención o dificultad de la misma.

Conclusión

La elevación del seno es una técnica quirúrgica segura indicada en aquellos casos donde no es posible colocar implantes de longitud adecuada en la cresta ósea posterior edéntula del maxilar superior.


Categorías: Cirugía oral
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